jueves, 7 de octubre de 2010

El perfume de los libros

Vivo en el Gran Buenos Aires, y esto significa que para llegar a Capital Federal, donde estudiaba y después trabajaba, tengo una hora de viaje. Cuando descubrí que podía aprovechar esa hora leyendo, mi vida fue mucho más alegre y mis viajes mucho más largos, ya que sentía que en lugar de ir a estudiar o trabajar, iba a Hogwarts, a Narnia o a la Tierra Media. Tenia siempre un libro en mi cartera, y aprovechaba cualquier otro minuto que me diera el día para seguir con la lectura. Y eso me lleva a la manía que tengo con los perfumes…
Las perfumerías de Bs. As. suelen promocionar los nuevos productos con promotoras en la puerta que te ofrecen un pequeño cartoncito, generalmente de unos diez centímetros de largo, al que le han rociado la fragancia y le han impreso el nombre del perfume. Dónde iban a parar dichos cartoncitos? Entre las hojas de mis libros. Solía ponerlos casi al final, pero no mucho, y tenia la ilusión que esa página en particular tendría algún pasaje interesante, algo así como el lugar donde se develan todos los misterios del libro. Pero más allá de ese pequeño juego, cada libro tenía su perfume particular. Así, cada vez que una amiga o un amigo (no me limito solo a perfumes femeninos, tomaba todas las muestras que podía conseguir) usa determinado perfume, suelo recordar el libro que leí mientras olía la fragancia.
Ya no viajo tan seguido al Capital como antes, ahora mi vida está en los suburbios, pero me ha quedado la manía. Con los dos últimos libros que compré tuve la suerte de conseguir la muestra de un perfume casi a la salida de la librería. Pero a aquellos a los que no le puedo conseguir muestra les perfumo el señalador (marcapáginas) con alguna esencia que pueda conseguir.
Quería compartir esta locura. Si alguien quiere incorporarla sólo le recomiendo que no utilice esencias a base de aceite porque arruinaría las páginas del libro, y que deje secar unos momentos el marcapáginas antes de meterlo entre las hojas, puesto que la idea no es que el libro apeste a perfume, sino que tenga un sutil aroma que distingamos nosotros cuando abrimos el libro…

martes, 5 de octubre de 2010

Reseña: Corazón de Tinta

Título: Corazón de Tinta
Autor: Cornelia Funke
Traducción: Rosa Pilar Blanco
Colección: A la Orilla del Viento
Editorial: Fondo de Cultura Económica/Ediciones Siruela
Cuarta reimpresión enero 2010 - Impreso en México

Contratapa: ¿Quiénes son Dedo Polvoriento, Capricornio o Lengua de Brujo? ¿Qué tienen que ver con Meggie y Mo, su padre? ¿Por qué él nunca le ha revelado su gran secreto? Cuando Mo saluda a un extraño visitante que aparece en su casa, ella presiente un peligro, quizás una gran amenaza... y entonces huyen a la casa de tía Elinor, propietaria de una de las más fascinantes bibliotecas que uno pueda imaginar. Meggie descubrirá que los forasteros que misteriosamente aparecen y desaparecen, como aquel visitante nocturno, llaman a su padre Lengua de Brujo, pues tiene el don de dar vida a los personajes de los libros cuando lee en voz alta. Esta novela de Cornelia Funke es el comienzo de la Trilogía de la Tinta, la mejor aventura al mundo de los libros.

De cómo me lo perdí
: Como muchos me dejé llevar por la película, esa bendita costumbre de querer ver primero la adaptación para saber “de que va”. Una amiga siguió insistiendo hasta que picó en mí el bichito de la curiosidad. Cuando quise comprarlo ya estaba agotado y tuve que revolver muchas librerías hasta conseguirlo. Ahora ando a la caza del último número de esta trilogía.


Impresiones: Hace mucho que no encontraba un libro de esos que no podés dejar de leer. Primero que nada tiene capítulos cortos, por lo que te la pasas diciendo “uno más” y acabas leyendo medio libro. Por otro lado, cada capítulo te atrapa de tal modo que te da mucha pena dejar la historia. Indiscutiblemente te transporta a la historia de Meggie y Mo, y ellos te llevan de la mano por todo el relato. Quién no quisiera compartir el don de Mo de dar vida a los personajes de los libros? El don de tener una voz capaz de transportar a los oyentes hasta otro mundo? Pero también nos muestra lo terrible que sería poseer el don de dar vida a personajes despiadados como Capricornio y Basta, o engendros mucho peores como La Sombra, capaces de hacer cualquier cosa por lo que quieren o de obedecer ciegamente a su jefe al punto de cometer las peores atrocidades.
Creo coincidir con muchos al decir que mi personaje preferido a sido sin dudas Dedo Polvoriento, su angustia, su melancolía te hacen justificar cada una de sus acciones. Farid también me ha gustado mucho, su inocencia, su ternura y el hecho de haber leído el libro de donde proviene me hizo sentir que lo conocía en cuanto lo “vi” por primera vez. Y esa es otra característica de Corazón de Tinta que lo hace tan interesante, las referencias constantes a libros e historias que ya conocemos todos, sea porque las leímos o porque las vimos en el cine. Tanto los personajes que salen de los libros, como las citas al comenzar cada capítulo son un guiño al lector que hace que te sientas más involucrado en la historia, la hace casi personal. Y agrega varios libros a tu lista de pendientes.
Sin duda te deja con ganas de más. Al cerrar el libro te quedan muchísimas preguntas para los personajes. Te encariñas tanto con algunos que quieres seguir con ellos un poco más. Por eso ya estoy leyendo la segunda parte: Sangre de Tinta.


martes, 28 de septiembre de 2010

Hábitos de lectura

Esta es una entrada que escribí hace un tiempo para otro blog, pero que es totalmente compatible con este. Lo he modificado un poco para actualizarlo, espero lo disfruten.
Hace un tiempo leí un artículo en donde se clasificaba a los lectores según donde leían. Yo leo en el viaje al trabajo y parece que eso es pecado mortal (bueno, no mortal mortal....). Según el artículo un auténtico lector era aquel de la silla de cuero al lado de la lámpara de pie (agregaría una pipa y una chimenea, pero eso ya es decir mucho, no?), aquella persona que diariamente se tomaba sus dos o tres horas para disfrutar de la calma de la casa y un buen libro. ¿Cuántos errores ven Uds. acá? Yo veo varios: No todos tenemos una casa suficientemente espaciosa como para tener nuestro "rincón de lectura", tampoco lo suficientemente grande como para que los sonidos del resto de los miembros de la casa no lleguen a tus oídos. Ni hablar del tiempo, entre el dichoso cambio de horario para ganar horas de luz, y los problemas con el transporte, llegas a casa con apenas unos minutos para hacer la comida, darte una ducha, comer, lavar los platos, estar un rato con la familia y ... ya tienes que irte a dormir. Y justamente intentar ganar tiempo es lo que hacen la mayoría de los lectores. Sacan tiempo de donde pueden: leen en vacaciones, debajo de una sombrilla, aprovechando que el resto de la familia juega en el agua, con un ojo en los niños, por supuesto. Leen en el horario de almuerzo, cuando salen a tomar un café y quieren olvidar el trabajo, con un ojo en el reloj, a ver si se les pasa la hora y después tienen que inventar excusas. Leen en el colectivo, tren, subte y en las distintas paradas, porque si hay un lugar en el que tienes "tiempo muerto" es justamente el viaje desde o hacia casa, con un ojo en la cartera, otro en que no suba una embarazada, un anciano, un discapacitado, colgados del caño porque no tenemos asiento, odiando cada lomo de burro, bache o frenada abrupta, y con una neurona que nos indica mirar de vez en cuando por la ventana, a ver si todavía nos pasamos la parada o estación. Todos estos lectores que "ganaron tiempo", entre los que estoy incluida, amarían la silla de cuero, la lámpara de pie, la chimenea (la pipa no porque no fumo) y las dos horitas diarias en silencio y paz... pero por no tenerlas somos malos lectores. De hecho casi no somos lectores en absoluto.
Cuando era chica no me gustaba leer, como a muchos. Muchos libros me decepcionaron, odié "El Principito" cuando me lo hicieron leer en la escuela primaria. Me gustaban más los libros "Elige tu propia aventura", donde el lector decidía como terminaba la historia y si no te gustaba el final, volvías a leerlo y tomabas otras decisiones cambiando el desenlace. Al crecer tuve etapas en las cuales empezaba a leer sin parar, hasta que me topaba con un libro que no me gustaba, aquel libro que no podía terminar porque la historia no me convencía... y ahí era cuando dejaba de leer, porque me resistía a dejar un libro por la mitad, tardaba mucho para terminarlo y cuando lo hacía no quería volver a leer por algún tiempo. Después llegaron El Señor de los Anillos, Harry Potter y Artemis Fowl... todas sagas de fantasía, para adultos la primera, para niños y jóvenes las segundas, y en espera de la salida del próximo, había un deseo de seguir leyendo. Y encontré que no fui la única que pasó por esto. Muchos amigos virtuales, muchos compañeros de foros habían desarrollado un gusto por la lectura a partir de estas nuevas obras. Ahora hay toda una nueva generación de lectores que revuelven librerías a la espera de un nuevo hallazgo literario, innumerables sagas y libros "infantiles-juveniles" que se vuelven películas de cine y despierta la curiosidad y la ansiedad de muchos nuevos lectores.
Pero muchos se burlan de estos fenómenos literarios de los últimos tiempos. Las críticas han llevado a las editoriales a crear estrategias interesantes, porque el hecho es que todos esos libros tienen mucha salida. Estas estrategias van desde sacar ediciones con "tapa para adultos" y poner en letras grandes el título del libro y muy chiquito el de la saga, hasta sacar ediciones "símil cuero" y con letras doradas para darle un poco de estatus al libro, así no te miran raro en el colectivo. Qué tienen de malo estos libros? Más arriba comenté que muchos chicos empezaban leyendo estos "fenómenos mediáticos" (porque ocupan más que solo un libro, hay cine e internet involucrados) y terminaban leyendo toda clase de literatura, muchas veces llegan a los "grandes autores" que antes de tener la costumbre de leer les hubieran resultado difíciles. Lo mismo pasa con la gente adulta, muchos desarrollan vínculos con la literatura que comienzan con autores "de moda" o con libros que salen con los diarios, para llegar luego a clásicos de la literatura y a revolver librerías (ya sea las librerías comerciales, o las librerías de saldos que inundan la calle Corrientes con ediciones económicas, libros viejos y colecciones incompletas). Entonces, si el objetivo es el mismo, no deberíamos criticar tan rápidamente por donde empiezan a leer, sino agradecer que por algún lado lo hacen y de ese modo desarrollan un gusto que irán refinando con el tiempo.
Y por último, la fantasía que a mi tanto me critican es mucho mejor ejercicio mental que la realidad que me rodea. Cuando viajo me voy a una tierra en donde sé quien es el malo, el héroe y el hombre común. Los buenos son justos, los malos son crueles y los sabios guían el espíritu. El pueblo respeta o lucha. Hay justicia, por lo menos al final y una promesa de mantener la paz y la justicia después de la palabra FIN, que uno cree eterna. Cuando levanto la vista del libro, ya sea porque llegué al destino o porque debo hacer combinaciones en el transporte, ya no puedo distinguir quien mira para robar, quien mira para sacar ventaja, quien me quiere dar un asiento o quien me desea un buen viaje, y lo mismo pasa al abrir el diario, ya uno no distingue entre las noticias reales y las falsas, entre las estadísticas inventadas y las recogidas en la calle, de las medidas que te van a beneficiar y aquellas que solo sirven para beneficiar a unos pocos. En resumen, prefiero irme todos los días a un reino justo y con héroes, es la forma más sana de evadir la realidad.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Libros Perdidos

Hola, soy Romina y a partir de hoy empiezo este nuevo blog que estará dedicado a reseñar los libros que leo, compartir las historias que me llevaron a ellos y buscar entre las recomendaciones de otros blogeros nuevas historias para disfrutar.
La idea de hacer mi propio blog surge de la escasez de blogs argentinos sobre literatura “juvenil”. Interesada por leer reseñas y recomendaciones sobre nuevos libros, empecé a recorrer la blogosfera y más del 75% de los blogs que encontré son españoles, algunos mexicanos y otros pocos del resto de Latinoamérica. El problema es que acá, en Argentina y en otros países sudamericanos, tenemos serios problemas de importación y la mayoría de los libros que con tanto cariño y esmero reseñan los blogeros españoles sencillamente no llegan a nuestras librerías. Por eso, y por otros motivos que les explico a continuación, es que mis libros están perdidos.

¿Dónde se pierden los libros?

En la importación: como ya he mencionado, muchos libros de literatura juvenil, de literatura fantástica, y de autores nuevos o poco conocidos de este lado del Atlántico, no llegan a Latinoamérica. He leído muchas reseñas de libros que me encantaría leer que es sabido que no llegarán, otros lo harán dentro de unos años. Un claro ejemplo son los “Cuentos de Bereth” de Javier Ruescas un joven autor español que ya va por su tercer libro, y acá no lo hemos visto por las librerías. Otro ejemplo es “Memorias de Idúm”, de Laura Gallego García, que recién ahora esta llegando a las librerías luego del éxito de “La emperatriz de los Etéreos”, pero que son los únicos libros de esta genial autora española que han pisado mi país.

En la traducción: otro fenómeno que nos deja fuera del boom literario mundial pasa por los tiempos de traducción. No sólo muchos libros de genero fantástico y literatura juvenil no se traducen al español, sino que, los que lo hacen, tardan entre 6 meses y varios años en salir en nuestro idioma. Ni hablar de los que salen traducidos en España y tardan otros dos años en llegar a Latinoamérica. Ejemplos de esto son las sagas Artemis Fowl y Mundodisco. El último libro de Artemis Fowl de Eoin Colfer titulado “Artemis Fowl y su peor enemigo” salio a la luz en su idioma original el 5 de julio de 2008, en España publicaron su traducción en Septiembre de 2009 y en Latinoamérica la editorial aún no sabe si lo va a traer (personalmente, he enviado un mail y me contestaron que venia en Septiembre de 2010, pero no sólo no salio, sino que tampoco figura en las novedades de Octubre). Nada comparado con la saga Mundodisco de Teri Pratchet, cuyos libros tardan entre 5 y 10 años en ser traducidos. Esta saga cuenta con 38 libros publicados (y aún su autor sigue escribiendo), 31 de los cuales fueron traducidos al español y en Argentina el último libro que salio en librerías fue el 15vo (Hombre de Armas) en el 2006.

En la oportunidad: me pasa muy seguido. Muchas veces dejo para después algún libro que me están recomendando y cuando lo voy a buscar está agotado. Otras me compro solo el primero de la saga y cuando lo leo y me quedo atrapada, el resto no se consigue. Otras tantas, me obsesiono con cierta colección, y los quiero todos de la misma edición y ya no están disponibles. Ni hablar que con el precio de los libros en la actualidad muchas veces tienes que decidir cual llevarte a casa.

Esas son las razones por las que el blog lleva ese título. Si quieres, puedes dejarme entre los comentarios las razones de tus Libros Perdidos.